sábado, 14 de noviembre de 2009

La aventura de ser maestro


LA AVENTURA DE SER MAESTRO


La sociedad Mexicana ha experimentado evidentemente transformaciones en el pasado inmediato y nadie puede negar el impacto que esos procesos han generado al interior de las Instituciones educativas y por ende en el rol de los docentes, por tal razón la necesidad de adecuarnos a los nuevos contextos nacional e internacional resulta fundamental para alcanzar las metas académicas que nos proponemos en la estructura de la educación para el presente siglo, en lo personal mi razón de cursar la Especialidad en competencias docentes para la educación media superior, impartida por la UPN, reza en razón de reconstruir mi trabajo docente y sobre todo cumplir con la RIEMS.
Mi aventura de ser maestro inicia un 16 de Septiembre de 1994, como bien dice el documento de Jose M. Esteve, en su subtema identidad profesional en su punto de vista con relación al profesor novato, un servidor egresado de la universidad Juárez autónoma de Tabasco de la licenciatura en ciencias de la educación, en lo teórico tenia bien visualizada la imagen e idea del profesor ideal, pero al pararme por primera vez frente a un grupo de 50 jóvenes, pude enfrentar y visualizar al toro desde la arena y ya no desde las gradas, comprendiendo de esta forma el gran abismo que existe entre la teoría y la práctica, dicha experiencia marco para siempre mi vida profesional pero a su vez me sirvió para poder poner en práctica mis actitudes, aptitudes y habilidades como un agente promotor del conocimiento, dicho de otra forma solo convirtiendo en verbo de la práctica docente podremos lograr cambios y mejoras, por tanto es necesarios que dejemos la practica sustantiva de la oración enseñanza y aprendizaje.
La verdad que encuentro sumamente interesante y enriquecedora para mi persona las lecturas de José M. Esteve, Paulo Freire, y Marta Lluís Cladera.
Las dificultades de mi practica pedagógica no difiere mucho a las que enfrenta cualquier maestro en sus inicios pedagógicos, la falta o inadecuada planeación académica, la falta de modulación grupal, entro muchas otra otras, pero considero que muchas veces esas dificultades fueron el parte aguas para buscar mejorar nuestro trabajo áulico.
Con relación a mi identidad profesional creo que en lo personal, no batalle mucho ya que mi formación profesional me definía para trabajar en el área de la Educación desde las diversas trincheras de la misma, tal es así que me brindo la oportunidad de servir como subdirector académico de mi plantel por 4 años, brindándome la experiencia de experimentar el área administrativa, pero a decir verdad en lo personal no existe algo más gratificante que ser maestro, por esa razón hoy me encuentro frente a grupo nuevamente, aunque en un principio si tuve mis luchas internas con respecto al choque con la realidad pedagógica, entre el querer hacer y lo permitido en el hacer.
Es muy cierto el docente debe poseer un adecuado léxico y modulación de voz para poder establecer la diferencia en el aula, marcando de esta forma que quien proviene las instrucciones y los datos e información que conforman los saberes. Uno de los problemas más marcados en el trabajo pedagógico en muchos casos es la indisciplina, pero hoy he comprendido que el método Hitleriano en muchos casos no funciona es mejor buscar una aproximación con el sujeto imperactivo y bullicioso para establecer pautas o acuerdos para una armonía áulica, haciéndole saber la importancia que tiene el poder apropiarse de los saberes que en la vida no futura sino presente le podrán brindar una mejor perspectiva de la su realidad y situaciones que el debe resolver.
Los contenidos que brindamos a los alumnos deben responder a sus necesidades apremiantes y que no se alejen mucho de su realidad para lograr de esta forma propiciar aprendizajes significados.
Hoy a mis quince años de servicio puedo sentirme orgulloso de portar la camiseta de ser profesor porque he tenido la oportunidad de contribuir en la formación de muchos ex–alumnos que hoy forman parte de los profesionistas que enorgullecen y dan realce a mi plantel.

Mi confrontacion con la docencia




Mi confrontación con la docencia


El proceso de la práctica docente me ha permitido darme cuenta de mis potencialidades como persona y como profesionista, pero al mismo tiempo de mis debilidades en ambas áreas de mi vida, es por ello que busco día a día evaluar y revalorar lo que hago en mi quehacer cotidiano, buscan siempre una mejora continua en mi práctica docente, confrontar siempre lo realizado con los resultados para poder de esta forma detectar los errores cometidos.
Confrontar en lo personal no significa poner en un campo de batalla las acciones, en lo personal lo observo como el área de la valoración de las tareas realizadas.
Con relación a mi práctica profesional considero que a diferencias de muchos de mis compañeros de grupo, en lo particular tengo la dicha de haber recibo una formación acorde con mi trabajo, por tal razón mi confrontación con la docencia se dio más en el campo de la teoría a la práctica, dicho de otra forma lo instruido en el aula con lo que en la práctica estamos obligados a hacer en el aula de clase.
Así mismo en los primeros días de clases la incertidumbre de ser Docente eventual y el saber que no cuentas con una seguridad en tu carga horaria te mantiene comúnmente a la expectativa y procurando de satisfacer las exigencias de la institución a un que de alguna manera se proclame a los cuatro vientos que cuentas con la libertad de cátedra, y que solo puedes considero yo cuando ya cuentas con una carga horaria base que de cierta manera te ampara el Contrato Colectivo.
Compartir experiencias con compañeros de diferentes formaciones me ha permitido darme cuenta que no es la profesión sino el deseo de querer contribuir en la formación de los alumnos lo que nos mueve a buscar la mejora en nuestro trabajo y lo menciono porque gracias a la convivencia y ayuda mutua de mis compañeros y excelentes profesionistas y personas que representan el cuerpo docente de nuestro plantel es que puede decir que en mi plantel, los retos y propuestas de mejoras no la visualizamos como retos, sino como oportunidades de buscar la calidad educativa tan anhelada.